-¡Vamo chaval! ¿No tienes nada mejor de verdad?
Aquel gorila tiene una fuerza descomunal. por muchos puñetazos y patadas que le daba su cuerpo no se movía ni un milímetro. Además de eso tienes que estar continuamente pendiente de sus movimientos e intentar predecir cual va a ser su proximo movimiento, si no haces eso... Estas muerto.
Me encontraba justo en frente del Señor Netter, con el cuerpo en posición lateral respecto a él y entonces fue cuando vi aquella gran oportunidad. Netter iba a estirar su brazo izquierdo para darme un puñetazo con él, pero...
-¡Ya te tengo!- Grité.
Estiré mi pierna derecha hacia su estómago y tumbé mi cuerpo hacia atrás para esquivar su ataque mientras me sostenía solamente con mi pierna izquierda. En ese momento mi cuerpo tomó forma de "T".
-¡Arrg!- Se quejó Netter.
El golpe que efectué tenía tal fuerza que impulsó a Netter unos cuantos pasos a trás y este calló al suelo agarrandose su estómago.
Yo recuperé mi postura y me lancé a saltar sobre él para darle el golpe definitivo. Estaba a punto de caer sobre él con mi puño ya preparado pero inesperadamente Netter rodó hacia un lado. Caí en el suelo y giré mi cabeza hacia donde él se encontraba para darle aquel golpe que no había podido realizar, pero él fue más rápido y me dió un señor puñetazo en un lado de mi cara y saltó hacia atrás a modo de defensa.
Salivé, tenía algo en la boca. Escupí a un lado, era sangre. Aquel brutal puñetazo fue bastante doloroso, si, pero no creí que fuera tanto.
- Joder Netter, te voy a machacar.- Le dije con toda la seguridad del mundo.
Me acerqué corriendo al él. Un puñetazo, una patada, otro puñetazo de nuevo, ahora una llave. Netter y yo peleábamos a la par, a simple vista no se podía deducir quien de los dos podía ganar esta pelea. Al parecer él tambien se dió cuenta de esto y comenzó a efectuar sus golpes con más rapidez aún, a duras penas podía seguir su ritmo así que no tenía más opción que retroceder algunos pasos en algunas ocasiones, hasta que acabé topandome con la pared a mi espalda. "¡Mierda!" Pensé. El siguiente golpe iba directo a mi cara, tenia que esquivarlo a toda costa.
Me agaché y le hice una zancadilla. Netter calló al suelo. Me coloqué encima de él y rapidamente me sente sobre su pecho para evitar que se levantara de nuevo. Ví que intentó acercar su mano a su pistola que se encontraba en el bolsillo de su pantalón, pero mis manos fueron más rápidas que las suyas, con una le agarré su mano para que no alcanzara el arma y con la otra saqué rápidamente de su funda un cuchillo que tenía en mi tobilló y lo acerqué peligrosamente a su cuello.
Netter rió.
- Muerto.- Le dije. Guardé el cuchillo en su funda y me levanté de encima.
- Vaya, vaya. Después de dos meses de entrenamiento parece que ya has recuperado todas tus habilidades por completo. Por cierto, ¿cómo puedes esconder tal cantidad de armas en tu cuerpo? Durante la pelea te he quitado tres pistolas y cuatro cuchillos y ahora en el ultimo segundo me has sacado otro. Realmente impresionante. ¿Te queda algo más?
- No, ese era el último, solamente me queda la cadena, nada más.- Dije con la respiración entrecortada debido al agotamiento.- Este ultimo enfrentamiento a durado más de treinta y cinco minutos. Cada vez duramos más Netter...
- Así es, me tienes agotado chaval. Dame un respiro.- Netter se sentó en el sofá que había y tomó agua de una botella que se encontraba en una mesa cercana.- ¿Todabía vas a seguir machacandote?
- Por supuesto.- Dije cogiendo unas pesas.
Un brazo, luego el otro, una vez más el anterior... un, dos, un, dos... Tras dos meses de entrenamiento ya podía levantar pesas de cinco kilos o más con cada brazo sin apenas realizar mucho esfuerzo. No solo había recuperado mi confianza y seguridad para pelear, si no que mís habilidades había aumentado aun más, mucho más.
- Gray, en el proximo entrenamiento no pelearas solo conmigo.
-¿Cómo?- Pregunté.
- Tres subordinados de tu padre nos acompañaran.
-¿Pero por qué?- Solté las pesas en el suelo y cogí la toalla que había colgada en las espalderas y comencé a secarme el torso. Antes de comenzar a entrenar estaba delgado como un palillo, pero ahora tenía algo de abdominales y demás musculos, pero tampoco estaban muy marcados, después de todo tampoco quiero parecer un armario.
- Gray, no seas tan modesto, un solo hombre contra ti no es apenas esfuerzo alguno para tu cuerpo.
-¿Tu crees?- Me acerqué a donde Netter se encontraba y extendí mi mano hacia él.
- Claro. Ten.- Me dijo dándome mi camisa. Me la pusé pero la dejé sin abrochar los botones y colgué la toalla en mi cuello. Cogí otra de las botellas y bebí.
-¿No vamos?- Pregunté.
- Si.
Netter se levantó del sofá y siguiendo mis pasos llegamos a la puerta. Agarré el pomo y la abrí. Sin esperarlo recibí un puñetazo en la cara por parte de alguien que se encontraba al otro lado. Caí hacia atras empujando al Señor Netter y los dos caimos al suelo.
-¿Pero qué...?- Estaba aturdido, no sabía que era lo que estaba pasando. Intenté levantarme, pero cuando me quise dar cuenta me encontraba tumbado de nuevo con un hombre encima golpeandome en la cara una y otra vez.
-¡Muere Gray! ¡Muere jodido Vandalam!- Decía este una y otra vez.
No me quedaban apenas fuerzas ni para moverme, había agotado toda mi energía en el combate contra Netter, pero si me quedo así sin más sin hacer nada me mataran.
- Aparta, para ya.- Conseguí agarrar sus puños con mis manos, pero mis brazos flaqueaban.¿Dónde esta Netter cuando se le necesita? Busqué con la mirada por todos los rincones de la sala a mi guardaespaldas.- ¡Netter!- Al fin le localicé, estaba tirado en el suelo con un pequeño charco de sangre cerca de su cabeza.
"¡Mierda!" Pensé. Netter debía haberse dado un golpe contra las pesas que había a escasos milimetros de él y el charco cuando aquel hombre me sorprendió y caí sobre él.
Mis brazos ya no podían más. Tenía cada vez los puños de ese hombre más cerca de mí.
"No puedo dejarme ganar, no puedo morir aquí..."
-...No hasta que la encuentre y la diga mis sentimientos!
- Jodido Vandalam... date ya por muerto y deja de hacer esperar a la muerte, que esta amble criatura tiene muchas más vidas que recoger.- Entonces el hombre apartó uno de sus puños de mis manos tan solo unos segundos para sacar un cuchillo.
"¿Cómo puedes guardar tantas armas en tu cuerpo?¿Te queda alguna más?" De repente recordé las palabras de Netter. "Pues claro, aún tengo la cadena" Pensé.
Con el brazo que tenía libre saque la cadena y liberé el otro brazo del hombre. Giré mi cabezás a un lado evitando el puñetazo que impactó sobre el suelo en donde hace tan solo unas milesimas de segundo yo tenía puesta allí mi cabeza. Cogí con las dos manos fuertemente la cadena y la tensé ante mi cara, evitando así que el cuchillo cortara mi cara.
-¡Muere Vandalam! ¡Aqui esta tu propina por haber matado al Chero!
"Chero..." Pensé. "Así que este hombre era un subordinado suyo."
-¡Yo no fuí!
- Venga ya... No me jodas pequeño Vandalam.
La hoja del cuchillo se empezaba a acercar mucho a mi cuello. Puede que con la cadena interceptara el ataque pero la hoja se colaba por los agujeros de las anillas y si esta no estaba alejada de poco me servía y al parecer el hombre notó que mis fuerzas estaban agotadas por lo que hizo más fuerza aún. No podía más, notaba ya el frío de la hoja del cuchillo rozando un lateral de mi cuello, entonces... "¡Bang!" Una bala atravesó la cabeza del sujeto en el momento justo y este calló sobre mí.
-¿Qué..?- Estaba atónito. Tenía mis ojos abiertos como platos.
Toqué mi cara y miré mis manos, tenía sangre, era de aquel hombre... mi cara estaba cubierta con su sangre.
-¡Gray! ¡Gray!- Se oía gritar a una mujer.
Esa voz... ¿Emily? ¿Qué hacía ella aquí?
-¿Estas bien?- Dijo ella agachandose a mi lado. Me ayudó a apartar a aquel hombre de encima y a incoorporarme. Enterré mi cabeza entre mis manos, estaba confuso. ¿Cómo es posible que siempre llegue en el momento justo?
- Emily...- La dije, era la primera vez que hablabamos tras el incidente de la ultima vez, no sabía que cara poner ni que decirla, pero debía agradecerla. Me has salvado, por segunda vez ya. Gracias.
"¡Gray Fullbaster Vandalam III! ¡Prepárate para morir!" Las imagenes de aquella pelea volvieron a mi mente. "¡Sueltame desgraciado!" Decía su voz en mi cabeza. En aquel momento esta histérica, fuera de sí, furiosa, en cambio ahora su expresión volvía a ser dulce e inocente.
-¡Oh! ¡Gray! ¡Que suerte que haya llegado a tiempo!- Ella se avalanzó sobre mí y me abrazó fuertemente, era como la ultima vez, ella tenía sus brazos por mi cuellos con sus dos pistolas en las manos... pero esta vez parecía que era distinta la situación y sin saber por qué yo también la abracé, aunque tan solo con una mano, levemente, pues no confiaba en ella.- Lo siento...- Comenzó a decir llorando.- Lo siento muchísimo, de verdad, lo que pasó la ultima vez... no se como pude hacerte aquello. Perdoname Gray, no me odies, por favor.
¿Qué podía decir yo? Aquella situación me resultaba un tanto incómoda, no quería hablar del tema.
- Señorita Emily, aquí estamos.- Un hombre acababa de entrar en la sala, parecía ser un subordinado de la familia de Emily.
- Rápido, ayuden al Señor Netter.- Dijo ella señalando donde Netter se encontraba tirado.- Es el unico herido.
Aquel hombre hizo una señal con el brazo a alguien que parecía encontrarse en el pasillo y un grupo de hombres entraron a recoger al Netter y le sacaron de la sala.
-Son los subordinados de los Heatherfer, ¿verdad?
-Así es, tranquilo, esta en buenas manos, son gente de fiar.
Me puse en pié y andé cuatro pasos, pero mis piernas no podían ni aguantar mi propio pesom caí de rodillas al suelo rendido por el cansancio.
-¡Joder!- Grité dando un puñetazo al suelo.- Es la segunda vez que me atacan y aun no he conseguido hacer nada para poder protegerme. ¿De qué me sirve tanto entrenamiento si luego tengo que ser salvado?- Era frustrante. Se suponía que hace dos meses decidí comenzar con este entrenamiento para poder defenderme yo solo, pero ya era la segunda vez que Emily acudía a mi rescate y que ella mataba a otro hombre. No es posible, después de todo... ¿tan inutil soy?
- Gray...- Emily se encontraba de pie, a mi lado, contemplando como me lamentaba una y otra vez. Y acariciandome el pelo dijo:- Tranquilo... no pasa nada, yo siempre estaré aqui para protegerte...- Aquellas palabras fueron la gota que colmó el vaso.
Vi como ella se intentó agachar para abrazarme de nuevo. No podía permitirlo. No iba a dejar que me humillara más de lo que ya lo había hecho.
-¡Aparta! ¡Alejate de mí! ¡No necesito que nadie sienta lastima por mí!- La grité dandole un golpe en su mano para que se apartara.-¡No necesito que una mujer me proteja! ¡No quiero que vuelvas a hacerlo nunca más! ¡Puedo defenderme yo solo!
- Pero Gray... Ese hombre casi te mata y tu no tenías ni aliento en tu alma... Tenía que intervenir.
-¡Prefiero morir a ser salvado por ti de nuevo!
Aquellas palabras que dije parecieron afectar a Emily bastante, las dije sin pensar pero la verdad era esa, eso es lo que sentía en mi corazón, se que ese tipo de cosas no deberian decirse pero... ya era demasiado tarde para lamentarse. Lo dicho, dicho esta.
-¿Eso es lo que piensas? Bueno, bien, ya no puedo hacer nada más. Si eso es lo que quieres entonces me iré de tu vida para siempre. Ha sido un verdadero placer para mi el haberte conocido. Lastima que tu no puedas decir lo mismo. No volveré a aparecer ante tí a no ser que sea por obligación. Hasta siempre, Gray.- Emily salió corriendo de la sala llorando.
Fuí muy duro con ella, es cierto, pero aquella chica debía saber de una vez que es lo que pensaba.
- Lo siento...- Susurré aun sabiendo que no me oiria.
Me quedé sentado en aquel frío suelo de la habitación, junto al cadaver del hombre que casi acaba con mi vida.
- Que ironico...
"Lo siento, Gray..." ¿Qué? ¿Cómo? Aquella voz que acababa de oir en mi cabeza... ¿Era ella? ¿De verdad era la voz de Jeamy? ¿Por qué de repente vuelvo a oir su voz?
Cerré lentamente los ojos..." Lo siento..." Volví a oir. Aquella voz era tan dulce y cálida que hacía a mi cuerpo entrar en un estado de inmensa paz y tranquilidad. Disfrutaba sintiendo aquella sensación recorrer todo mi cuerpo. Era tan placentera... Como estar en el mismisimo paraiso. "Jeamy" Pensé. "Prometo encontrarte y decirte todo lo que siento."
· · ·
-¿Vienes Gray? Netter se encuentra ya algo mejor así que voy a trasladarle aqui, ya he abusado demasiado de la hospitalidad de los Heatherfer, quienes le han curado y mantenido estos dias en su casa.
-¿Ir a casa de Emily? Lo siento papa, no puedo.
- Mira, ya se que la hija de los Heatherfer no te cae muy bien, pero debes hacerte a la idea de que ella sera tu esposa. Ya tuvimos esa conversación a cerca de esto, y no pienso discutirlo de nuevo. Si no quieres venir no te voy a obligar. Adios.
- Adios...
"Si eso es lo que quieres me iré de tu vida para siempre." He hecho lo correcto, no tengo por qué sentirme mal. Desde un principio tenía la intención de que eso pasara y por ello no me arrepiento de ello.
· · ·
- Aqui tienes.
- Muchas gracias Señor Heatherfer, estoy en deuda con usted por cuidarle por mí y con su hija por salvar por tercera vez a mi hijo. Gracias a los dos de todo corazón.
- No hay de que querido amigo, Emily, no seas grosera y contesta al Señor Vandalam.
- De nada, por lo menos usted sabe dar las gracias cuando se debe, no como su hijo.
-¿Perdón?
-¿Qué es lo que quieres decir hija?
- Cuando salvé a Gray lo unico que supo hacer fue chillarme y decirme que prefiere morir antes que a ser salvado por mi de nuevo, además el no quiere verme, ¿qué sentido tiene que nos casemos si me odia?
- Este hijo mio... Permiteme disculparme por él, estoy seguro que aquello que dijo no lo decía de verdad.
- ¿A no? Pues despues de haberle salvado la primera vez en el casino me lo agradeció, la segunda vez que lo hice, encima de salvarle de los Cavalone va y se pone de su parte y me atacó junto a ellos, y la tercera me dice que no quiere verme nunca más. Después de todo la culpable de que él me odie, que odia a su futura esposa, es ella.
- Espera...¿Cómo que los Cavalone os atacaron y Gray estaba de su parte? Recuerdo que me contaste que la noche que te ibas a quedar en casa fuisteis atacados y Gray fue ingresado en el hospital de anemia por ello y que tu le salvaste, no me dijiste nada de los Cavalone.
- Emily, hija. ¿A quién te refieres con ella?
- Así es, es lo que los dos estais pensando. Ella va a por Gray, quiere apartarle de vuestro lado, Señor Vandalam, y que os hiera en lo más profundo de vuestro humilde corazón para que luego no tengan ningún problema los Cavalone para destruirlo.
-¿Pero cómo es posible..? ¿Estas segura de lo que dices pequeña Heatherfer?
- Totalmente.
· · ·
- Bienvanido Señor Vandalam..
-¡Ahora no Lavi! ¿Dónde esta Gray?
- E-esta en el patio lateral, el que se encuentra justo debajo de la ventana de su habitación. ¿Se-señor Vandalam?
- ¡Muchas gracias!
- Señor...¿que le habrá sucedido para que este así, una persona tan serena como él?
-¡Gray! ¡Tengo que hablar inmediatamente contigo! ¡Sal de donde estes traidor!
"¿Qué pasa? ¿Por qué mi padre esta así?" Pensé mientras dejaba mi zumo sobre la mesa de jardín. Entonces le ví venir hacia mi practicamente corriendo.
-¿Qué pasa papa?- Le pregunté levantandome de la blanca silla.
-¿¡Cómo te atreves!?- Gritó mi padre, y diciendo esto me dió un puñetazo en la cara. Fue algo inesperado... Caí hacia atras al suelo y la silla me siguió.-¡Serás cabrón!- Volvió agritar mientras volcaba la mesa en la que se encontraba mi vaso de zumo.
-¿Pero qué..? ¿Qué he hecho?¿Qué pasa?
No entendía lo que ocurria, de la nada aparece mi padre chillando e incluso golpeandome.
-¡No te hagas el tonto! ¡Lo se todo!
-¿Todo de qué? No entiendo nada de lo que estas diciendo.
-¡NO ME JODAS GRAY!
Me quedé petrificado ante aquel grito, y no solo por eso, mi padre había sacado su pistola y estaba apuntando hacia mi frente. Notaba la fría boquilla del arma apoyada sobre mi piel.
-¿Pa...pa?
- Emily me ha contado lo del incidente de hace dos meses, cuando se quedó en casa.
-¿Cómo?- No logro llegar a comprender aun la situación, si Emily le ha contado nuestra pelea...¿Por qué razón iba a estar él cabreado conmigo?
- No te hagas el tonto, lo se todo. Se que aquella noche te escapaste para ver a aquella chica, que Emily te siguió hasta donde quedasteis y descubrió quien era. También me ha contado el tiroteo que hubo hacia tí por parte de los Cavalone pero que tu decidiste entregarte a ellos y pasarles información de los Vandalam y acabar con nuestra familia porque querías estar junto a esa chica, pero que Emily intentó protegerte y tu la amenazaste lo que llevó a un tiroteo entre vosotros y tu quedaste herido con tres disparos pero saliste victorioso, que luego entregaste el cuerpo puro de Emily a los subordinados de los Cavalone quienes abusaron de ella y luego la dejaron en la entrada de la mansión Vandalam y que ella volvió rápido a su habitación para no causar problemas. Tambien sé que tu trato con los Cavalone es entregar a tu familia en bandeja a cambio de la mano de ella... Me parece increible que lleves la sangre de los Vandalam corriendo por tus venas y aun asi decidas abandonarnos, y todo por ella...¡TODO POR ESA!
-¿De qué hablas?¡Eso no ha pasado nunca! ¡Emily esta mintiendo!- Tenía miedo de hablar, pues no sabía muy bien cual iba a ser la respuesta de mi padre y temía que acabara creyendo a Emily antes que a mí, su propio hijo.- ¡Además...- Pero no me importaba, tenía que hecharle valor y sobre todo declarar mi inocencia y la de Jeamy, a quien esa manipuladora estaba poniendola como nuestra enemiga cuando no tiene relación alguna con la mafia.-...JEAMY NO TIENE NADA QUE VER!!- Chillé con todas mis fuerzas.
- Así que después de todo es cierto...- Dijo apenas susurrando.-¡¡A SÍ QUE DESPUÉS DE TODO CONOCES A JEAMY!! ¡¡A SÍ QUE DESPUÉS DE QUE DE PEQUEÑO TE TRAICIONARA Y UTILIZARA HAS VUELTO A CAER EN SU TRAMPA!!
-¿De qué hablas?
- Emily tiene razón...- Bajó el brazo con el que apuntaba mi frente.- Después de todo ella tiene la culpa, todo esto no es culpa tuya, simplemente son aquella gente odiosa y sus odiosos genes. No te preocupes, acabaré con tu sufrimiento y los mataré a todos, incluyendola a elle. Jeamy Valiere Cavalone XIV.
No hay comentarios:
Publicar un comentario