lunes, 19 de marzo de 2012

XVI - Inquilino.

- Venga ya...- Era lo unico que se me ocurrió decir en cuanto pisé el suelo de aquel lugar. Parecía como si me acabase de alistar en el mismísimo ejército. Me encontraba ante una gran extensión de campo vallada con una verja eléctrica. Había cuatro hombres con una metralleta cada uno que vigilaban el paso y pedían una placa identificatoria. El conductor le mostró la suya a uno de los hombres y pasamos al interior. Al entrar pude ver al fondo se veían unas pequeñas casetas color azul marino todas ellas, excepto una de color blanco con una cruz roja pintada, debía ser una enfermería o algo por el estilo. Según el coche avanzaba pude ver que en frente de esas casetas había un montón de vehículos lujosos aparcados y nosotros dejamos nuestra limusina ahí. Al bajar del coche pude ver que más a lo lejos había dos aviones en unas pistas de aterrizaje.
Unas voces llamaron mi atención, eran unos hombre con uniforme parecido al de los militares pero en vez de ser verdes y de camuflaje eran azules marinos con los detalles en oro, sobre él  se podía percibir que llevaban un chaleco antibalas y un cinturón que en los laterales tenía unas pequeñas bolsas colgando, ahí debían guardar las balas de repuesto, sus botas eran altas y negras, estaban cubiertas de barro, tenían sus manos cubiertas con unos guantes negros que dejaban sus dedos al descubierto y un gran casco negro con un cristal tintado que cubría su cara.
Estaban tumbados en el suelo con un fusil en la mano, eran francotiradores, y al parecer estaban a punto de disparar en cuanto un hombre que se encontraba tras ellos de pie se lo ordenara. Entonces este dió la señal y al unisono todos dispararon sus SIG SG 550 sobre numerosos maniquies de madera que se encontraban a bastante distancia de donde ellos se encontraban.
Continué recoriendo con mi mirada aquel peculiar lugar, otros hombres se encontraban todos viendo hondear la bandera italiana y otra que se encontraba un poco más abajo en el asta, era de color burdeos con un simbolo en el centro formado por una corona de laurel parecida a la del César y en donde en su interior se encontraba una V de color oro.
- Esa es la bandera de los Vandalam, que no se te olvide nunca a donde perteneces.- Un hombre apareció de la nada diciendo estas palabras.
- Vinny, aqui te traemos al Vandalam.- Dijo Jony dandome un empujón.
-¿Esta pulga es el futuro jefe? No parece gran cosa.- Dijo el tal Vinny.
Puede que a su lado no sea nada, puesto que era un hombre muy robusto y musculoso, calvo, con expresión muy seria.
-¿Cómo qué pulga? ¿Quien te cre-?- Jony me tapó la boca antes de que pudiera terminar mi frase.
- Modera tu lenguaje chaval, aunque Vinny este al servicio de tu familia recuerda que él es tu superior en estos momentos, además, este es su territorio después de todo.
- Hey, Vinny, adivina lo que el enano este ha dicho. Como le dijimos que ibamos a entrenar con él pensó que sería del mismo modo en el que lo hace con Netter y nos comparó con él, le dijimos que nosotros no tenemos la misma habilidad que él puesto que Netter esta especializado en la lucha cuerpo a cuerpo y nos acabó llamando mierdecillas. Jajajajajaja.- Mikel y el resto de hombres que había allí comenzaron a reir a carcajadas.
No podía evitarlo, me sentía un tanto incómodo en aquel lugar.
- Mira chaval.- De repente Vinny cambió completamente la expresión de su cara y actitud. Me agarró del cuello de la camisa y me arrastró hacia él.- Más te vale aplicarte y esforzarte en esto. Si te parecía duro el entrenamiento del Señor Netter esto te parecerá el infierno, solo te pido un favor, no mueras o tu padre me matará a mi también.- Me soltó hizo un gesto a un hombre que se encontraba unos pasos detrás de él y este le pasó por los aires un chaleco antibalas.- Ten.- Dijo tirandomelo a mí.- Este será tu mejor amigo mientras estes aquí.- Y diciendo esto, se marchó con su cara de mala leche.
- Alucinante, ¿no?- Dijo Jony alborotando mi pelo.
- Oh! si...- Dije sarcasticamente.
Todo esto... parecía sacado de una película americana, como si yo fuera el debilucho cadete que se adentra en la armada y es infravalorado aunque en el desenlace de la historia aparece como el heroe.
-¿Cuántas horas vamos a entrenar?- Pregunté.
-¿Horas?- Dijo Jony comenzando a andar, hizo un gesto con el dedo señalando una de las casetas azules y le seguí en esa dirección.- Aqui se entrenan las 24 horas del día, es un sin parar. Estaras aqui tres días viviendo un entrenamiento intensivo. Va a ser duro, preparate.
-¿Tres días? ¡Nadie me ha avisado de esto, no tengo nada de ropa para cambiarme!
- Exacto, tampoco la utilizaras mucho, puesto que usaras el uniforme de el escuadron armado de los Vandalam. A partir de mañana serás tratado como un militar más. El resto del día de hoy lo dedicarás a conocer las instalaciones y normas del lugar, también conoceras al personal que te entrenará.
-¿Estarás tu entre ellos?
-¿Tanto me quieres?- Dijo él con tono sarcástico, era una persona entretenida y agradable, si todos aqui son como ese Vinny por mi no me separaría de Jony en estos tres dias.
- No, simplemente eres el unico que parece tener sentido del humor, no como ese amargado.
- No creas, es solo que Vinny  se toma muy enserio lo que hace, en especial su trabajo, después de todo él es el que se encarga de este lugar, es el gran jefazo. No hay nadie que se atreva a desafiarle.
- Con que no hay nadie...
- Entra.- Dijo Jony abriendo la puerta de una de las casetas. Un enorme pasillo repleto de puertas apareció ante nosotros. Cada puerta tenía un número inscrito en unas pequeñas placas de metal pegadas a ellas. Recorrimos el pasillo hasta la mitad, donde Jony se detuvo.-¿Cuál de las dos prefieres?- Dijo señalando dos puertas, estaban una frente a la otra. Una de ellas tenía el número 29 y la otra el 8.
"Otra vez." Pensé al ver la puerta con el número 8, era el mismo que el de la sala del gimnasio. Una voz en mi interior me decía que eligiera esa.
-¿Y bien?
- Me quedo con la 8.- Dije posando mi mano sobre la placa de la puerta. Entoces una puntada atacó a mi corazón. La voz de una chica apareció en mi cabeza y unas imagenes llegaron a mí. Era la pequeña Cavalone, Jeamy, cuando teníamos catorce años. Ella estaba sentada en el suelo, sobre la arena. Jeamy reía, no paraba de hacerlo. Con su dedo dibujó algo en la arena. "Mira Gray." Dijo ella con una gran sonrisa. Entonces lo vi, "8"- Ahh...- Gemí cayendo sobre mis rodillas. Llevé mi mano a la cabeza, aun dolía.
-¿Estas bien? ¿Qué ocurre?
- Tranquilo, no es nada, me ocurre constantemente.
- Bueno, si tu lo dice... Aqui tienes la llave de la habitación. Si necesitas algo pregunta por mi y vendré enseguida.
- De acuerdo.- Cojí la llave de la mano de Jony, este hizo un gesto de despedida muy típico de los campamentos militares y se fue.
Introducí la llave en la cerradura y abrí la puerta. Ante mí tenía un pequeño y oscuro cuarto en el que simplemente había una ventana en la pared que iluminaba tenuamente la cama que se encontraba entre una pared y un escritorio que estaba bajo dicha ventana. En una esquina absorvida por la penunbra se encontraba un pequeño equipo de entrenamiento. Estaba compuesto por unas cuantas pesas en el suelo una cinta de correr. En la otra esquina había una silla de madera, deje el chaleco antibalas sobre ella y me senté sobre la cama. "8.." ¿Qué podía significar? Estuve dandole vueltas unos cuantos minutos, pero no se me ocurría nada, tampoco recordaba algo relacionado con ese número. "Tal vez sea una fecha...No, no creo..." Jeamy había escrito ese numero en el suelo hace dos años... ¿por qué? ¿Y por qué sonreía al hacerlo? No podía hacer que esta inquietud que invadía mi corazón desapareciera, ese número ya había aparecido ante mí en dos ocasiones y justamente ese número tambien ha sido escrito por Jeamy en un pasado, lo que quiere decir que hay algo o alguien que quiere que recuerde el significado de ese número, no creo que haya sido coincidencia que se presentara ante mí tantas veces.
"Toc-toc." Alguien llamó a la puerta sacandome de mis pensamientos.
- Adelante, esta abierto.
La puerta se abrió, era Mikel, traía un paquete en una mano y un malentín en la otra.
-Ten.- Dijo extendiendo el brazo con el que sostenía el paquete.- Vinny ya te ha dado un chaleco antibalas, pero tambien necesitaras llevar la ropa adecuada para manejar el tipo de armas con las que vas a practicar estos dias.
- Gracias.- Dije cogiendo el paquete.
- Esto también es para ti. Acaba de llegar, es de parte de tu padre. Venía también esta nota.- Dijo sacando un pequeño fragmento de papel de uno de los muchos bolsillos de su pantalón. Ya iba vestido con su elegante traje y corbata negra, si no que iba atabiado con el uniforme azul marino.
Cojí el maletín y la nota que llevaba.
-¿Qué es?- Pregunté curisos.
- No lo se, eso tendras que averiguarlo tu mismo. Bueno, yo me voy llendo ya que tengo que comenzar dentro una hora la guardia nocturna. Tu descansa, mañana será un día muy movidito.- Y diciendo esto Mikel avandonó la sala.
Dejé el paquete con el equipamiento a mi derecha, sobre la cama, y puse el maletín sobre mis piernas. Lo abrí, en él se encontraba una M1911 como la que le entregó Netter a las puertas del casino, aunque esta era algo diferente, era de un blanco puro, tan puro que deslumbraba con detalles en oro, tenía su nombre grabado en uno de los laterales de la boquillas.
- Gray Fulbaster.- Leí en voz alta.
En el otro lateral se encontraba una cruz grabada a lo largo de la boquilla. Cojí la nota y comencé a leer:
- Hijo, como Vandalam que eres debes protegerte, nunca debes confiar en nadie, ni siquiera en tu familia, solo en tí, pues cuando perteneces a la mafia el significado de la palabra amigo cambia rotundamente. Recuardalo, un amigo es un enemigo que aun no te ha atacado, solo eso, tenlo siempre en mente. Y sobre todo esta pistola quiero que la lleves siempre contigo encima, para que nunca olvides a donde perteneces, ante todo eres un Vandalam.- Dejé la nota sobre la cama y guardé la pistola en la cartuchera que tenía enganchada al cinturón.

Tras haber sido despertado hace tan solo media hora por un cubo de agua tirado por Vinny tan solo a las cuatro y media de la mañana comenzaba un nuevo día. La primera noche que pasé fuera de casa no pude dormir nada. Estuve todo el tiempo pensando en aquella visión. Otro de los factores que me impidió dormir anoche fue el tremendo y sofocante calor de agosto. A mitad de la noche, justo después de conseguir dormirme tuve que despertarme de nuevo para quitarme la blanca camisa. Estaba durmiendo con tan solo unos baqueros y aun no conseguía quitarme la sensación de sofoco.
En conclusión, nada más despertarme después de recibir un cubo de agua helada de Vinny tuve que ir directo a la ducha.
Me quité aquellos calurosos pantalones y mi ropa interior y lo deje en la cama. Me dirigí a la ducha, abrí el grifo y las gotas de agua comenzaron a caer. Cerré la puerta del baño que se encontraba dentro de mi habitación y comencé a ducharme.
Tardé unos quince minutos. Mi brazo asomó entre las cortinas de la ducha en busca de una toalla, la cojí y la enrollé en la parte inferior de mi cuerpo. Me acerqué al espejo del lavabo.
- Vaya ojeras... Espero que no sean así todas las noches que pase aquí.- Entonces me di cuenta de que alguien más a parte de mí se reflejaba en el espejo.-¿Quien anda ahí?- Pregunté girandome freneticamente, pero no había nadie detrás.-¿Pero que..?
Entonces me di cuenta de que no eran simples imaginaciones mias. Alguien había entrado. Sobre la cama, justo encima de mis pantalones, había un sobre blanco que antes de pasar al baño no estaba. Miré a mi alrededor, pero no había nadie. Sigilosamente recogí aquel sobre. Durante unos instantes dudé en abrirlo, pero si alguien lo había dejado aqui era para que yo lo encontrara, sea para bien o para mal tanía que ver cual era el contenido del sobre. Abrí el sobre y bolqué su contenido sobre mi mano. Una pequeña llave y un papel aparecieron. Leí la nota. "9-6 8" Esas cifras eran lo único que contenía el texto de la nota. Era otra vez ese dichoso 8, pero ahora tenía dos numeros más. "¿Qué es lo que significan?" Cada vez sentía más la necesidad de saber el significado de aquella convinación de números.
Dejé la nota y el sobre en la cama y me puse a inspeccionar la llave. Apenas podía notar su peso sobre la palma de mi mano, pues era muy ligera. Era de color plata y tenía varios ronchones negros de óxido, pero a pesar de eso no parecía ser muy vieja. "¿De dónde es esta llave?" Una imagen apareció en mi cabeza. Era un libro con tapas de cuero, no, no era cualquier libro, era aquel que se encontraba en la caja que había debajo de mi cama, aquel que no pude abrir debido a que tenía un pequeño candado.
-¿Co-cómo es posible? ¿Quién ha dejado esto aqui? -Necesitaba saber quien ha sido el que me había dejado esta llave aqui.-¿Qué relación puede tener el libro con esas cifras?- Necesitaba encontrar cual era la conexión que tenían.
"Vamos, Gray, piensa." Cojí de nuevo la nota y la puse junto a la llave en mi mano derecha. Estuve durante unos segundos mirando los dos objetos, estrujandome la cabeza. "Estas cifras aparecieron en una visión junto a Jeamy, ella las estaba dibujando felizmente en la arena. Esta llave abré el cuaderno que hay bajo mi cama, en él estaban guardadas las cartas que ella me escribió en un pasado. Entonces... la conexión es Jeamy." Pensé. "Un momento... si la conexión es Jeamy...¿Habrás sido ella la que ha dejado esto aqui? No, imposible. Ella es una Cavalone y este es territorio Vandalam, es imposible que hubiese estado aqui sin ser vista." Dejé los dos objetos de nuevo sobre la cama.
Puse mi cabeza entre mis manos mirando al suelo y suspiré.
-¿Qué es lo que pasa contigo, Jeamy? Estas constantemente en mi mente.
Entonces mis ojos se fijaron en un punto concreto del suelo, era una gota de color rojo. Me abalancé sobre ella. Era sangre y no era mía. Entonces en ese momento vi como el pomo de la puerta bajaba, alguien iba a entrar. ¿Sería la misma persona que dejó el sobre? Rapidamente cogí el arma que me dió mi padre, que se encontraba dentro de la cartuchera que estaba sobre el escritorio y corriendo me abalancé sobre aquella persona con mi pistola en su frente.
-¿Jony?
- B-buenos días. ¿Qué es lo que haces? Baja ese arma. ¿Por qué me estas apuntando?- Preguntó confundido.
- Lo siento. No sabía que eras tu.
- Es que aun que no hubiese sido yo no tenías por qué apuntar. Estas en territorio Vandalam, aqui todos somos tus aliados.
- Lo se, pero...
- Que...¿aun no te sientes comodo?
- No, no es eso, mira.- Dije recogiendo el sobre, la llave y la nota.- Estaba duchandome y al parecer alguien aprovechó y entró en mi habitación dejando esto.
-¿Cómo que alguien entró? Eso es imposible, no hay quien pueda entrar en el EEAV 201 sin ser visto y registrado.
- Eso pensaba yo, pero al parecer esto no es lo único que dejó en mi habitación. Mira allí.- Señalé la gota de sangre que había en el suelo.- Esa sangre no es mía.
Jony se agachó y observó el líquido rojo que se encontraba en el suelo. Sacó un walkie talkie de una funda que estaba agarrada a su cinturón.
- Vinny, necesito que vengas enseguida. Tengo algo que va a interesarte.
-¿Dónde te encuentras?- Se oía la voz de Vinny a través del walkie.
- En la habitación 8, la antigua sala 96, donde Gray se hospeda.
"¿Qué? ¿Ha dicho antigua sala 96? Esto no puede ser coincidencia, esas cifras no hacen más que perseguirme."
- Enseguida voy para allá.
Jony guardó el walkie talkie.
- Cambiate. Yo esperaré a Vinny fuera.- Dijo él mientras salia a fuera.
Comencé a vestirme con el uniforme que me dieron ayer. Me puse los pantalones azules marinos y las botas militares negras, al casco y el chaleco antibalas no les vi necesidad de llevarlo puesto ahora, así que solamente me puse una camisa de tirantes interior. Entre todas aquellas ropas también me entregaron una placa con un colgante, en él estaba grabado mi nombre: Gray Fulbaster Vandalam III. Colgué la cadena en mi cuello. En ese momento Jony llamó a la puerta.
-¿Estas ya listo?
- Si, ya salgo.- Abrí la puerta y salí al pasillo. Allí se encontraban Jony y Vinny esperando.
-¿Tu primer día y ya te han atacado?- Preguntó Vinny riendose.
- No me han atacado, simplemente han dejado unas cosas.
- El que haya sido a cometido un error muy grave al dejar caer su sangre.
- Tienes toda la razón Jony, veamos esa mancha e intentemos averiguar a quien pertenece.- Dijo Vinny entrando en la habitación poniendose unos guantes de goma.
Nos encontrabamos los tres en cunclillas alrededor de aquella gota de sangre. Con un pequeño cuentagotas Vinny recogió el rojo líquido y metió el pequeño objeto en una bolsita hermetica de plastico.
- Ten.- Le dijo a Jony.- Llevaló directamente al laboratorio.
- De acuerdo.- Jony cojió la pequeña bolsa y salió de la sala.
-¿Pero qué pasa aqui? ¿Sois el FBI o qué?
- Tienes mucho que aprender aun de este lugar pequeño Vandalam. Venga vayamos a entrenar un poco.

                                   ·                                  ·                                ·

- Señor, ¿cree que mandar a Gray al EEAV 201 era lo correcto?
- Tranquila Lavi, ya conoces al capitan Vinny, hará un buen trabajo con Gray.
- Pero Señor, no me refiero a eso, quiero decir, que estoy segura de que usted lo ha mandado ahí por otra razón. Gray es muy bueno manejando armas y el EEAV 201 es basicamente para el aprendizaje de la utilización de armas de larga distancia y dudo mucho que él algún día utilice este tipo de técnica.
- Mmmm... puede ser.
- A sí que después de todo usted lo ha mandado allí por esa razón, ¿cierto?
- Si, ¡Sí! Demonios... Era la unica manera de mantenerle alejado de esa mujer, Jeamy Cavalone no debe volver a acercarse a Gray, ahora es muy peligroso que él este por aqui por eso le mandé ir allí, es el sitio más seguro que hay para un Vandalam.
- Señor.. Estoy segura de que toda saldrá bien. No se preocupe, si me necesita para algo yo estaré encantada de ofrecerle mi ayuda, después de todo soy parte del escuadrón principal de seguridad de los Vandalam.
- Muchas gracias, Lavi. Es bueno poder contar contigo.
-¡Señor! ¡Malas noticias!
- ¿Qué ocurre Señor Netter? ¿A qué se debe su alboroto?
-¡Señor! ¡Nos acaban de informar de que Emily Heatherfer a sido atacada! ¡En estos momentos se encuentra inconsciente!
-¿Pero que..?
-¡Por el señor de los cielos! Protege a la pequeña descendiente de los Heatherfer. Señor, debería ir enseguida a ver a su padre, en estos momentos sería una gran ayuda que una cara amiga este a su lado.
- Asi es, Lavi, enseguida voy para allá. Netter, acompañeme.

                    ·                                         ·                                            ·

- Ten, aqui tienes.- Dijo Vinny dandome una M82A3 y una SIG SG 55O que se encontraban en la mesa.
Estabamos en un almacen. Después de haberme acabado de vestir y ponerme el chaleco antibalas y el casco nos dirigimos hacia este lugar, en donde Vinny escogió estos dos fusiles. Durante unos minutos me estuvo explicando todos los componentes de las armas y su funcionamiento, pero ahora tocaba la parte practica.
Tomé primero la M82A3 entre mis brazos y nos dirigimos a una de las pistas de tiros en donde tras unas edificaciones silvestres de paja debía apuntar a diversos blancos situados en terrenos que practicamente no se podía alcanzar con la vista. Me tumbé en el suelo y me dispuse a ejecutar a aquellos blancos.
- Quita el seguro, apunta y dispara. Solo un disparo.
"'¡Bang!" Sonó el primero.
- Bien, ahora de seguido, intenta dar a todos los blancos posibles con el menos numero de disparos.- Ordenaba el capitan Vinny.
Me coloqué en posición y comencé a disparar. No parecía tan dificil de como se veía, aunque había que ser muy habilidoso a la hora de apuntar, pues no consistía simplemente en precisar y localizar el blanco, si no que también se tenía que tener en cuenta el margen de error y otros detalles.

Tras tres horas de entrenamiento con los fusiles me ofrecieron un descanso para reponer fuerzas y desayunar. Ya eran las 10 de la mañana. Iba dirección a la caseta en donde se encuentra el comedor. "Uff... Que calor dan estas ropas" Quité el casco de mi cabeza mientras continuaba andando y al no fijarme choqué con alguien de pequeña estatura justo al entrar en el edificio.
-¡Ahhh!- Chilló una aguda voz, parecía la de una chica, aunque eso era algo imposible, aun no había visto a ninguna mujer más que a las enfermeras. Dejé el casco en el suelo y ofrecí mi mano a la persona con la que había chocado que se encontraba tirada en el suelo.
- Lo siento, ¿estas bien?
- Si, muchas gracias.- Su voz era extraña pues hablaba a través de una braga que llevaba al cuello, por lo demás llevaba las mismas ropas que yo. La complextura de su cuerpo también era diferente, para estar en un lugar como este era demasiado bajito, y delgado. Aquella persona era muy misteriosa, a pesar de estar dentro del edificio llebaba puesto el casco con el cubreojos, lo cual imposibilitaba el poder ver su rostro.
Intenté acercarme a él, pero enseguida salió corriendo. "Vaya" Pensé mientras recogía el casco."Qué persona más extraña."
Me dirigí a la gran barra, donde cojí una bandeja y me serví la comida. Buscando un sitio encontré a Jony, quien tenía la mano levantada para llamar mi atención.
-¡Gray! ¡Ven aquí, sientate!
Me senté a su lado y estuvimos conversando toda la hora del desayuno, hablabamos sobre nuestros gustos y aficiones, cosas sobre nuestro pasado, en mi caso de los pocos meses que recordaba. Parecía una buena persona.

Según pasaron los restantes dos días que tuve que permanecer aqui entrenando con Jony y Vinny, realizando diversos ejercicios con todo tipo de armas, y conversando con Jony en los descansos, creció una gran amistad entre los dos.
Al llegar la última noche, cuando estaba en mi habitación preparandome para ir a dormir Jony entró precipitadamente al cuarto con una increible noticia.
-¡Gray! ¡No te lo vas a creer! ¡Los resultados de la analítica para averiguar quien fue la persona que entró el otro día a tu habitación ya tienen respuesta!
-¿Y por qué estas tan alterado?- Pregunté acercandome a él.
-¡Corre!- Dijo él arrastrandome fuera de la habitación.- ¡No hay tiempo para explicaciones!

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